Los últimos días, el tema de armas químicas sirias acapara la atención de la opinión internacional.
De un lado, es una herramienta más para ejercer presión sobre el
régimen de Bashar al-Asad, pero de otro, la probabilidad de que se pierda el
control sobre estas armas, puede servir de pretexto para una intervención
militar en Siria.
El pasado lunes, el portavoz de la cancillería de Siria Djahid
Maqdisi, hizo una declaración impactante al manifestar que Damasco podría
utilizar sus armas químicas sólo en caso de una agresión extranjera. Al propio
tiempo, el diplomático planteó que “todos los almacenes de armas químicas en
Siria se encuentran bajo control de las tropas gubernamentales”.
El sentido de esta declaración es bastante sencilla. Las
autoridades de Israel expresan cada vez mayor inquietud ante la posibilidad de
que las armas químicas sirias pasen a manos de agrupaciones islamistas, en
particular, del movimiento Hezbollah.
Entrevistado por la cadena televisiva Fox News (EEUU), el primer ministro israelí,
Benjamin Netanyahu, expresó su preocupación con motivo del caos que puede reinar
en Siria se después de la caída del régimen de Bashar Asad, ocasión que pueden
aprovechar los terroristas para apoderarse de las armas químicas. “Desde luego,
no queremos correr el riesgo, si las armas químicas van a parar a las manos de
Hezbollah u otros grupos terroristas”, subrayó el jefe del gabinete de
ministros. Por su parte, el ministro de Defensa de Israel, Ehud Barak, advirtió
anteriormente que Israel podría emprender operaciones militares en caso de que
las armas químicas vayan a parar a las manos de terroristas.
El portavoz de la Casa Blanca, James Carney, anunció a la prensa:
“Confiamos en que las armas químicas estén bajo el control del gobierno sirio.
Pero nos preocupa mucho la custodia de las mismas en medio de la escalada de la
violencia en el país y las cada vez más recios ataques que el régimen lanza
contra su propio pueblo”.
Carney ha agregado que Washington “sostiene intensas consultas con
los países vecinos de Siria y con sus amigos en la comunidad mundial respecto a
nuestras preocupaciones sobre el destino de dichas armas y los compromisos del
gobierno sirio, relativos a su custodia segura”.
De hecho, por boca del portavoz de su departamento diplomático,
Damasco advirtió que los intentos de otros países por establecer el control
sobre sus armas químicas acarrean el peligro de su empleo. En cuanto a las
suposiciones sobre su empleo contra los grupos de la oposición armada, Maqdisi
comentó: “Estas afirmaciones son ridículas y no se corresponden con la
realidad”.
La razón del no empleo no es tanto la buena voluntad de Damasco.
Sin recurrir a armas químicas, Bashar al-Asad ya durante un año y medio ha hecho
frente a la oposición armada y a las fuertes presiones políticas desde el
exterior.
Emplear las armas químicas contra insurgentes sería el camino más
corto hacia la caída del régimen sirio, porque sus pocos aliados le podrían dar
la espalda y aumentaría aun más la intransigencia de sus adversarios.
El experto ruso en temas militares, Valentín Yúrchenko, opina que
es sumamente baja la probabilidad del empleo de las armas químicas contra la
oposición armada, porque tal paso “inevitablemente provocará la injerencia
militar extranjera”. Más aun, no se descarta que “los militares sirios mantengan
consultas con los estadounidenses sobre la custodia de los almacenes donde se
guardan las armas químicas, para mayor tranquilidad de ambas partes”, comento el
experto. Yúrchenko añade que, según cálculos hechos por los estadounidenses en
febrero pasado, en caso del cambio del poder, se necesitaría todo un ejército de
setenta y cinco efectivos para la protección física de los almacenes sirios con
armas químicas.
Todo viene a indicar que Siria posee las así llamadas armas
binarias cuyos componentes se guardan por separado, ha expresado a La Voz de Rusia un experto en temas políticos
y militares que ha preferido el anonimato. El experto, que domina el problema en
cuestión, defiende que la toma de un almacén no significará que los extremistas
se hayan apoderado de las propias armas, pero en cierto sentido podría
interpretarse como una provocación.
Al propio tiempo, el experto plantea que “las continuas
especulaciones en torno al tema de las armas químicas sirias evidencia que
podría ser aprovechado como pretexto para intervención militar. Las armas
químicas excitan la opinión pública. No se descarta que en medio de la guerra
civil alguien promueva la iniciativa de entregarlas bajo custodia de las fuerzas
internacionales, según un respectivo mandato de la ONU. Cabe tener en cuenta que
sin el consentimiento de Rusia, la ONU no aprobará ningún mandato. De otro modo,
la imposición del control sobre las armas químicas sirias será preludio de una
mayor desestabilización en todo Oriente Próximo”.
Fuente: http://spanish.ruvr.ru